viernes, 5 de marzo de 2010

y despertamos todos un día


…Y despertamos todos un día
Pensaba mirando el techo que era la primera vez que estábamos reunidos por una razón diferente que la acostumbrada.Era el ultimo día del año ,las 11y 30 pm ,ya se escuchaba el bullicio propio , miles de familias unidas ,frente a ellos una cena ,frente a ellos una fiesta llena de serpentinas y champán, frente a ellos luces y sonidos multicolores en el cielo.Frente a nosotros solo lagrimas.

Una llamada llego minutos antes de la medianoche, ella se había ido, nos dejo.Varios meses de sufrimiento habían acabado en un suspiro ,nos miramos y solo atinamos a abrazar a mi madre, ella desconsolada .Nunca te vi tan mal ni en nuestras peores épocas como familia ,porque las tuvimos y fueron muy duras eso ya se lo contare a mi psiquiatra.

Yo desde mi posición, mi preocupación ahora era mi madre, mí abuelita ya esta descansando así que ahora mi madre estaba entre mis pensamientos.Enrumbamos hacia el hospital, un taxi nos esperaba, y ahí recorriendo las calles de lima escuchando a lo lejos un FELIZ AÑO NUEVO! , pensaba que maldito año, quería que por un momento todos se callaran, que nos dejaran en paz, que quería paz, que queríamos paz…

Estábamos todos ,mis padres, mis tíos, mis primos ,mi abuelo ,todos aquí esperando verla, la sensación de marchito era atroz ,todo era sombrío, nunca vi el ambiente de un hospital tan sombrío como de esa noche, yo acostumbrada a pasar la noche en algunos hospitales mas antiguos de lima” más tétricos” nunca sentí esto, este aire que parecía que te asfixiaba.

Nadie sabia bien que decir, todos primerizos ante la perdida de alguien tan significativo en nuestras vidas, parecíamos niños, los padres habían descendido varios años sentimentales hasta estar todos a la par, todos quedamos esa noche huérfanos.

Y yo en meses no había llorado, ni una lagrima,ni asomo de ella, ese día me quebré , no pude mas ,siempre intente hasta el ultimo dar animo- come mamita,ya va a pasar, tienes que ser fuerte-, no pude mas,lo mejor de todo es que ella no veía que sufríamos, era lo mejor…

Mientras la vestíamos y ponía el rosario en su mano, mirando sus facciones lindas y quietas, pensé que nos haría demasiada falta, pero que ahora, ahora, ya era feliz.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

bueno luz elena, mi mas sentido pesamo aunque sea un poco tarde, estas palabras.
Suerte en todo.

Luz Elena dijo...

Disculpa por la tardanza ,es q ultimamente no he ingresado ,gracias por tus palabras ,un gran abrazo y que todo ande a galope!